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22 de julio de 2006. Un día especial. Volvemos a casa!! La verdad es que es raro levantarse a las 5:00 a.m. para esperar al taxi, cargados de maletones, para ir al aeropuerto. Y sobre todo, después de haber pasado mala noche… tensión? nervios? el calor? La verdad es que estas dos últimas noches han sido mortales. La residencia de Rinnböckstrasse es un horno, y más aún nuestro ático… Ayer noche, última noche, no salimos… nos quedamos en casa, a la espera, como esperando algo que inevitablemente tenía que suceder. Empezamos a ver “El tercer hombre”, esta vez en espaniol, y no la terminamos, hacía mucho calor, teníamos sueño, y pocas ganas de hablar. Se respiraba tristeza, quizá por marcharnos de esta ciudad tan especial, por la separación de los cuatro que habíamos estado ahí. A su vez, se respiraba alegría, después de tres meses, ya está bien volver a casita, comer bien, ver a papá a mamá y, en general a toda la familia. Supongo que la vuelta a la vida real, será algo raro… algo como el jet-lag ese que da cuando viajas de lado a lado del planeta, algo fuera de lo normal:
  • Ya no tengo que ir a trabajar a BOC (más que trabajar, a no hacer nada).
  • Ni ir de paseo por la ciudad (y sus cementerios) con gente maravillosa que acabas de conocer (si, vosotros, Adri, Eli y MJ), ni con la gente conocida en St. Pölten (Gonza, Rodri, Ramón, Cristinita, Ali, Ola, …)
  • Se acabaron los viajes como cuando Salzburgo, Tirol, Innsbruck, Walchsee, Stuttgart…
  • Ya no tengo que aguantar los e-mail insultantes de ADLE, la organización de envío.(Agencia de Desarrollo Local y Empleo del Exmo. Ayto. de Cartagena) por criticar constructivamente (y algo destructivamente) la gestión de la beca por parte de la organización de acogida. Me limité a comentar los “fallos” y “deficiencias” de nuestra llegada, alojamiento, empresa de prácticas, el caso que, amablemente, nos han estado haciendo todo este tiempo; es decir, el mínimo.
  • Se acabaron las llamadas de la gente que se ha preocupado por nosotros. Gracias Carmen Ancio (GrupoGet) y Juanamari (ADLE) por todo lo que habéis hecho por nosotros, por vuestra preocupación, apoyo y dedicación. Al menos firmábais vuestros e-mail’s con vuestros nombres, y no enviábais emails insultando al personal y firmando como ADLE. Patético, verdad?
  • Se acabó coger el metro para ir a trabajar, los tranvías y todo transporte público en el que aún no han inventado el Aire Acondicionado.
  • Volveremos a utilizar el ascensor!! Otro útil no inventado aún en Viena (Salvo en BOC Unternehmensberatung, osea, mi empresa… que son muy listos, 1- Tienen ascensor 2- Tienen una Praktikanten Lounge donde meter a los “becarios” a no hacer nada y que les paguen por ello).
  • Adiós a las cervezas con el sueco de ikea (Mathías), o el becario ICEX – Informática (ese Pedro!!) de la OFECOMES – Viena… Adios a Linda(Eslovaquia), Heather(USA), Marie(France), Stephanie(USA), a la danesa, sueca y húngara que pasaron por la residencia. A los Kurn, Monika & Werner, que nos traian esos “desayunos” por las manianas. A pesar de cobrar más de lo que traían (que no es culpa suya, sino de Actilingua y la gestión de la Beca), se lo han currado… hicieron de Rinnböckstrasse 26 nuestra casa.
  • El WC volverá a salpicar (sobran explicaciones, visitad Austria y veréis por qué :P )
  • Ya no seguiremos los pasos de “El tercer hombre” “antes del amanecer”
  • No tendremos que usar cartulina negra en las ventanas porque amanecía a las 04:30 am…
  • No saldremos de KAIKO a las tantas de la madrugada con el sol cegándonos…
  • La Stiegl y Ottakringer pronto serán Guinness y Murphy’s

Se acaba Viena y con ella, otra experiencia “abroad” más. Vuelta a casa, 14 dias de “vacaciones” y a Dublín. Nueva etapa, nuevas experiencias, nuevos amigos, nueva empresa… que definitivamente espero que se curren algo más que aquí. Aunque lo leáis así, aunque leáis el trato recibido por la Agencia de Desarrollo Local y Empleo del Ayto de Cartagena, aunque leáis todo lo que hemos pasado, bueno y malo… solo resaltar que ha sido una experiencia enteramente positiva, a nivel profesional, humano y personal. Irrepetible. Perfecta.

Un abrazo a todos los que habéis hecho posible todo esto. Especialmente a los que habéis vivido conmigo esta experiencia, Souad, Adri, Mj, Eli…, a los que la habéis seguido desde España y parte del Mundo, a los que habéis aguantado tanto rollo leído, a los que habéis esperado ansiosamente actualizaciones, a nuestros nuevos amigos de St. Pölten, Gonza, Rodri, Ramon, Cristi…, a ADLE sin rencor, a Juanamari y Carmen Ancio, a los andaluces de prácticas… si faltara alguno, esto no hubiera sido lo mismo. A todos, Gracias.

El fin de semana pasado vinieron de visita los padres de Adrián y, para el domingo, habían alquilado un coche para visitar Salzburgo. Adrián nos propuso ir con ellos a María José y a mí, para pasar el día con ellos.
Nos levantamos muy temprano, con la intención de llegar sobre las 8:00 a Schwedenplatz, cerca del centro, donde está la oficina de alquiler de coches. Salimos de allí, coche incluido y sin el jaleo de cuando nos fuimos hacia el Tirol/Stuttgart, aproximadamente a las 8:30. A Salzburgo llegamos a las 11:30, la mítica “ciudad de la sal” no se había movido de allí.

Nada más bajar del coche, pudimos observar a un señor mayor, vestido de tirolés. Se ve que los domingos y fiestas de guardar, es típico vestirse tradicionalmente. Fuimos hacia el centro de la ciudad, paseando por la orilla del río Salzach hasta llegar a Getreidegasse, la calle central del casco histórico de la ciudad, la más famosa de Salzburgo, caracterizada por los cientos de carteles que anuncian las tiendas, hechos en forja de hierro, de gran colorido y con un símbolo característico según el tipo de ejercicio comercial realizado en el local. Incluso las grandes marcas de hoy, el comercio moderno se ha adaptado a esta bonita tradición.
En esta calle tan especial, se encuentra la Mozarts Geburtshaus, donde nació y vivió Mozart sus primeros años. Hicimos nuestra primera parada en la casa-museo, pagamos 5€ y entramos a la visita. La verdad, nada de especial, salvo que, en parte, se conserva tal y como se vivía por aquella época, algunos muebles, el clavicordio donde empezó sus andanzas musicales… Empezamos a temer que los Salzburgueses estaban un pelín “tocados” del ala, pues en la casa-museo, había una habitación con cuadros de grabados sobre la ciudad, colocados al revés… un poco paranoico el tema. Despues de la “noespa’tanto”visita, fuimos por un pequeño túnel entre edificios, hacia la iglesia universitaria, justo detrás de la casa de Mozart. Psaamos luego por una residencia de estudiantes, Residentbrunnen, por una calle que nos llevaba a la Catedral (“Dom”). Antes de llegar, algo nos confirmó lo que decía de la habitación de los cuadros al revés en Mozarts Geburtshaus, que estos tíos… están colgados. Un helicptero Sikorsky del reves, aspas al suelo, en medio de una plaza… y lo peor… a hacer “eso”… le llaman “arte”.
Tras la visita de la Catedral, estuvimos paseando por el mercadillo del centro. Habría algún tipo de fiesta local, pues estaba el centro muy animado. Los padres de Adri nos invitaron a comer Snitzel (escalope) con patatas fritas, etc… típico Austriaco. Un ratito de charleta en la sobremesa y para quitar la modorra post-lunch, comenzamos a la ascensión de la fortaleza de Hohensalzburg. Cuando llegamos, con la lengua fuera, tuvimos que pararnos a descansar… las cuestecitas tenían tela. Visitamos el museo, con su parte histórica y museo militar de la I y II G.M. y luego por la zona de las murallas, almenas y torreones, audioguía en mano, escuchando cómo se habían desarrollado los planes de ampliación de la fortaleza, gracias a la gran riquieza de Salzburgo en el conservante más utilizado de la historia… la sal… (de ahí Salzburgo :D la ciudad de la sal). Vendiendo sal, habían conseguido meter durante anios de asedios a más de la mitad de la población de la ciudad y alrededores.
(En la visita guiada por la fortaleza pudimos ver…)
Caida la tarde, bajamos y visitamos St. Peters Friedhof, el cementerio. Cruces, lápidas, y demás, que recordaban en ocasiones a los forjados de las tiendas de Getreidegasse, muy ornamentales. Pasamos cerca del helicóptero aquel al que llamaban “arte” y llegamos a Mozartsplatz, donde vimos una representación de un baile de la época de los emperadores, probamos la tarta Sacher (si, esa que se hace en el Sacher Café de Viena… pero… esta estaba mejor :P ) y pasamos junto la placa conmemorativa del nombramiento de Salzburgo como Patrimonio de la Humanidad. Paseando por el centro, vimos la casa de Franz Schubert, y cruzando el río, llegamos a Mirabellegarten, los jardines del palacio de Mirabell. Atardecía y había que pensar en volver a Viena, nos quedaban un par de horas y media de camino de vuelta. Fuimos por el coche, y vimos otra casa-museo de Mozart (donde vivió 3 o 4 años de su vida)… aquí le sacan punta a todo… en Viena hay otra casa de mozart. Llegamos a viena sobre las 00:00 … y, hacía frío!! un 16 de julio!! Pues eso, el descanso antes de que la última semana llegasen temperaturas de 38 grados, máximas históricas en Viena… la putadita para antes de volver a casa.
Hola Hola!!!

Tengo esto abandonadísimo… y lo siento. Da un poco de pereza tener que ponerse a editar fotos, hacer videos (con su mezcla de audio incluida) y subirlos a “youtube” para poder publicarlos en el blog. Un auténtico rollo, y más aún a pocos días de volver a casa, dando los últimos pateos por la maravillosa ciudad de Viena, ya casi despidiéndome de la gente del trabajo, de la residencia, de Actilingua Academy.

Hace ya tres semanas o más que no escribo. La primera cosa a contar de ese momento (pasando un poco de las fotos que colgar, videos que editar y subir) fue que repitieron el “Konzert für Europa” en Schloss Schönbrunn, con Plácido Domingo dirigiendo la Wiener Philarmonic Orchestra. La verdad, es que el tiempo tampoco acompañó. Aún así, Adri y yo nos acercamos un tanto dubitativos con el tema del “weather”, chispeaba. Comenzó casi media hora tarde y seguía el “sirimiri”, “chirimiri” o como le llamen, calándonos poco a poco. Impresionante la música, el ambiente, la cantidad de gente que se aglomeraba en las inmediaciones del jardín de Schönbrunn. Eso sí, en la tercera pieza, decidimos irnos, empapados, a casa a ver si escampaba. Claro que acabó peor de la garganta, y con ello, el malestar de los siguientes días, a base de antigripales e ibuprofeno.

Ya mejor, el finde siguiente fuimos al cine. Fuimos a ver “El tercer hombre” de Orson W. (1949), en inglés, que ponen prácticamente todos los días en un cine de por aquí. Está rodada en Viena, en la Viena de 1947, y supongo que imaginaréis qué significa ver dónde se desarrolla la historia y pensar “Ey, eso es Josephsplatz! y eso Schönbrunn… Prater, Stephansdom, Belvedere, Westbahnhof! Ahí he estado yo!”. Quise dedicarme a buscar fotogramas de la peli, e ir haciendo fotos en los lugares concretos de las escenas de la película, y poner un poco fotos en plan comparativa, aqui en el blog. Estoy en ello. Idem del viaje de ayer con Adrián, sus padres y Maria José a Salzburgo… llegará la crónica.

Por fín algo de fresco, 23 grados, manga corta… así da gusto! y no los 35 pegajosos grados de las últimas 2 semanas!